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Proxima del Centauro

Un vehículo espacial que viajara por la galaxia necesitaría un cuentakilómetros de 64 bits. Mejor dicho, tres, uno para cada dimensión.

Dicen que una galaxia como la nuestra puede medir del orden de 100.000 años luz.

Un año luz son 9,46 billones de kilómetros (9.460.000.000.000 Km)
La galaxia mediría 9460000000000 x 100000 = 946.000.000.000.000.000 Km (0,946 trillones de kilómetros)
Los puntos de medida de un contador de 64 bits sería de 2^64 (18.446.744.073.709.551.616 puntos)
Por lo cual 18,446 trillones de puntos dividido por 0,946 trillones de kilómetros = 19,5 galaxias por recorrer. La galaxia cabe.

Ni que la Via Lactea sea, según valoraciones más recientes, de 240.000 años luz sigue sobrando capacidad al contador. Una de dos, o se me ha hecho la galaxia pequeña, o los ordenadores de 64 bits son muy grandes.

Mejor dicho, podrían llegar a ser muy grandes, pero los procesadores de 64 bits, a lo sumo, no pasan de los 48 bits de direccionamiento real. Con módulos de memoria física harían falta 16.777.216 de discos duros (16 millones) de 1 tera byte (1.099.511.627.776) para abarcar la totalidad del mapa de 64 bits. Un tera byte se consigue con 40 bits y pocos son los procesadores que llegan a ello.

En los pioneros procesadores de 8 bits, para que alcanzaran un mapa de memoria que pudiera ser útil se doblo el contador de programa. Es decir, en un contador de programa de 8 bits no hubiera tenido más de 256 celdas de memoria, eso no daría ni para una pantalla alfanumérica. Al doblar el contador de programa la cantidad de memoria alcanzaba los 65536 bytes. Eso si que daba para un terminal monitor con video incluso en color y por tanto una buena máquina de jugar a nivel doméstico.

En los procesadores de 32 bits se llegó a la paridad (datos = contador de programa) y de hecho la memoria RAM dinámica superó estas capacidades antes de alcanzar el milenio. Por este mismo principio se podría haber doblado el contador de programa, ser de 64 bits y trabajar con procesador de 32. Pero no, lo ocurrido es totalmente a la inversa. Se ha preferido que el mapa de memoria sea una fracción de la capacidad de cálculo. ¿Hacia falta tanto? Pues posiblemente la razón sea la de siempre, era más barato así.

A los humanos se les está acabando la inventiva. Aún no han terminado de romper el juguete y ya quieren otro. Tienen mucha cuántica creo yo. Desde que se superaron las barreras de los 32 bits los proyectos científicos alcanzan el éxito. En el recuerdo están aquellas escusas de que cuando los ordenadores lleguen más lejos lograremos triunfos en campos que ni habíamos soñado. Pues esto es lo que ocurre hoy en día, que hay que soñar más para poder llegar más lejos de Próxima del Centauro.